Piso de poliuretano: qué espesor necesita tu losa
Un piso de poliuretano se cotiza por milímetros, pero los milímetros no se eligen por presupuesto: se eligen por quién va a jugar y sobre qué losa. Esta guía explica qué hace cada capa y cuándo un espesor de más es plata bien puesta o plata tirada.
Qué es realmente el sistema
Lo que se llama «piso de poliuretano» suele ser un sistema de dos capas: una base elástica de caucho que absorbe el impacto, y encima una capa de poliuretano que sella, colorea y aguanta el uso. Se aplica líquido, en obra, sin juntas: la cancha queda de una sola pieza.
Por eso los espesores se escriben sumados. 9+2 quiere decir 9 mm de base elástica y 2 mm de acabado: 11 mm en total. Comparar un «11 mm» contra otro «11 mm» sin mirar cómo se reparten es comparar dos cosas distintas — casi toda la amortiguación vive en la base.
Qué espesor para qué uso
| Sistema | Para qué | Qué esperar |
|---|---|---|
| 3 a 5 mm capa única | Multiuso, patios de colegio, losas donde manda el tránsito y no el salto | Sella y colorea, resiste bien; amortigua poco |
| 7+2 = 9 mm | Uso recreativo y escolar con juego frecuente | Ya hay amortiguación real; el escalón más pedido cuando el presupuesto aprieta |
| 9+2 = 11 mm | El estándar de cancha deportiva de uso intenso | El equilibrio entre absorción de impacto y costo |
| 10+3 = 13 mm | Uso continuo, alquiler por horas, competencia | Más absorción y más capa de sacrificio: dura más bajo abuso |
Regla simple: el espesor lo pide el impacto, no el área. Una losa chica de vóley con saltos constantes necesita más base que un patio grande de tránsito.
Interior y exterior
El sistema funciona en los dos, pero afuera el acabado trabaja además contra el sol y la lluvia. En altura conviene exigir acabado con protección ultravioleta: sin él el color vira y la capa se vuelve quebradiza antes de tiempo, y eso no se arregla repintando.
Lo que decide la obra: la losa que ya tienes
Esta es la parte que se salta en casi todas las cotizaciones y la que hace fracasar instalaciones que por ficha técnica estaban bien. El poliuretano copia lo que hay debajo: no corrige pendientes, no tapa fisuras vivas y no aguanta sobre una losa que sube humedad.
- Fisuras: las estables se tratan; las que siguen moviéndose vuelven a aparecer a través del acabado.
- Humedad: una losa sin barrera de vapor, o recién vaciada, despega el sistema por abajo. El concreto nuevo necesita curado completo antes de recibir la aplicación.
- Pendiente y planicidad: el agua tiene que salir. Los charcos no se corrigen con milímetros de poliuretano.
- Limpieza y perfil: la superficie se prepara mecánicamente; una losa con lechada o restos de pintura no da adherencia.
Una propuesta seria dice qué va a hacer con la losa antes de hablar de colores. Si el presupuesto solo lista metros de poliuretano, falta la mitad del trabajo.
Qué pedir en el expediente
- Espesor desglosado por capa (base + acabado), no el total a secas.
- Evaluación previa de la losa y qué incluye la preparación.
- Protección ultravioleta en el acabado si la cancha es exterior.
- Demarcación: qué deportes y con qué anchos de línea.
- Garantía escrita, y qué la anula.
Con eso, dos ofertas que parecían iguales dejan de serlo. Y si una es mucho más barata, lo más probable es que la diferencia esté en la base elástica o en la preparación — que son, justamente, las dos cosas que no se ven cuando la cancha está recién terminada.
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